Recuerdo que las últimas frases que he escrito eran unas líneas para un trabajo. De escribir porque sí, apenas me acuerdo. Estoy un poco desentrenada, mis palabras enlazadas se han convertido en folios en blanco, pero espero que no se me haya olvidado como hacerlo. Esto no es un borrador, es el definitivo, es lo que es. Sin vuelta de hoja, sin doble sentido. Es el primer y único boceto de lo que pasa en mi interior.
Ya no me queda más texto para remontarme al pasado, y lo que queda, no es válido ni aceptable, solo eran lloriqueos estúpidos sin valor añadido. De todas maneras, revisaré por ahí, entre los escombros si de mi "época oscura", aquella que no he retomado y de la que no se poseen datos (al menos, escritos), queda algo que me haga rememorar lo que era mi anterior yo. Ya sabéis, por si acaso queda algo que me ayude a ubicarme hacia donde se dirigieron mis pasos después de esa vorágine en la que parecía que estaba sumida mi vida antes de dejar de escribir. Pero he de decir, en defensa de esa adolescente que a ratos los sentía todo de verdad y otras era mera locura adolescente, que solo escribía cuando un sentimiento realmente fuerte me llegaba, y pocas veces era tal la felicidad que me embargaba tanto como para ponerme a relatar cuan contenta estaba. Así que he aquí el porque de todo lo anterior.
También dejé de lado mis historias y mi particular inventiva. De verdad que era alguien con mucha imaginación, pero creo que otros factores han ido mermando mi capacidad de soñar mundos paralelos inexistentes con personajes de increíbles poderes para tornarse todo más racional y calculado. Todo se ha vuelto frío, aunque no sé si predecible. Tantas veces he pensado en retomar mis asuntos pendientes que mis cuadernos me insisten con gritos sordos y yo los he dejado pasar, con la cabeza llena de buenas intenciones. Creo que esto es un comienzo. Espero que no termine aquí. Hacía mucho que no escribía, pero esto es un principio.
domingo
lunes
Publicado el 5/11/10. Título: Re-invención
No sé si el mundo terminara pronto. No sé si no estoy loco. No sé si todos estarán cuando lo necesite. No sé si la imaginación está jugando conmigo. No sé por qué estoy aquí, ni hacia donde se dirigen mis pasos. No sé si hago las cosas bien, o mal, o algo completamente diferente. No sé por qué nada.
Solo sé que todo está como enloquecido.
Solo sé que todo está como enloquecido.
viernes
Publicado el 14/07/10. Sin título.
-Oye *****, ¿tú te acuerdas de la última vez que lloraste de felicidad?-
-Hace siiiiglooooooooooooooos. Dios, qué pregunta tan chocante-
-¿Y tú te acuerdas de como te sentiste?-
-No sé, pero sé que te llenaba del todo. Te llenaba casi tanto como el dolor, pero infinitamente más mejor. Yo creo que llorar de felicidad dejará de ser tan a menudo. No sé. Lo echo de menos ¿Por qué me lo has recordado?-
-No sé. Porque yo tampoco me acuerdo.-
-Hace siiiiglooooooooooooooos. Dios, qué pregunta tan chocante-
-¿Y tú te acuerdas de como te sentiste?-
-No sé, pero sé que te llenaba del todo. Te llenaba casi tanto como el dolor, pero infinitamente más mejor. Yo creo que llorar de felicidad dejará de ser tan a menudo. No sé. Lo echo de menos ¿Por qué me lo has recordado?-
-No sé. Porque yo tampoco me acuerdo.-
Publicado el 08/07/10. Título: Todovamal
Es que a veces no nos damos cuenta que vamos forzando a la suerte para que vaya cuesta abajo y arrastrarnos a un abismo negro y profundo. Cuando caemos es cuando nos arrepentimos, queremos huir de nuestro destino y nos aferramos a cualquier posibilidad de escapar del cruel desenlace. Pero nos lo buscamos. Sabemos lo que hacemos y en que va a desembocar. Nos da lo mismo. Seguimos hasta conseguir el más apoteósico de los fines. Lo peor es que despues de que parezca salir a flote y que todo vuelva a la "normalidad", lo volvemos a hacer otra vez a pesar de tener la lección aprendida.
¿Acaso somos yonquis del dolor? El ser humano es incorregible.
Vuelvo a mi círculo vicioso. Quiero caer en mis antiguos malos hábitos. Quiero sentirme nada y todo a la vez. Quiero dejar de no saber lo que sea. Quiero poder estar seguro de algo, cualquier cosa.
Del sabor de tu boca, el color de tus ojos y del calor que desprende tu piel. De que la sonrisa de alguien puede ser verdadera. De que no es tan malo equivocarse. De que habrá alguien al final de todo este mar de mierda para tenderme la mano al salir. De que serán felices. De que me recordarán ... ¡NO!
No sé porque quiero que sean felices. No sé porque estoy tan esperenzada esperando que haya alguien. No sé porque pienso que no es malo equivocarse. No sé porque espero que haya alguien verdadero en este mundo. No sé porque tengo tantas ganas de saber el porque de tí. No sé si quiero ser recordada. Si sé algo, es que no sé nada.
¿Acaso somos yonquis del dolor? El ser humano es incorregible.
Vuelvo a mi círculo vicioso. Quiero caer en mis antiguos malos hábitos. Quiero sentirme nada y todo a la vez. Quiero dejar de no saber lo que sea. Quiero poder estar seguro de algo, cualquier cosa.
Del sabor de tu boca, el color de tus ojos y del calor que desprende tu piel. De que la sonrisa de alguien puede ser verdadera. De que no es tan malo equivocarse. De que habrá alguien al final de todo este mar de mierda para tenderme la mano al salir. De que serán felices. De que me recordarán ... ¡NO!
No sé porque quiero que sean felices. No sé porque estoy tan esperenzada esperando que haya alguien. No sé porque pienso que no es malo equivocarse. No sé porque espero que haya alguien verdadero en este mundo. No sé porque tengo tantas ganas de saber el porque de tí. No sé si quiero ser recordada. Si sé algo, es que no sé nada.
Publicado el 4/07/10. Título: CaotismoDestrucciónDecadencia
Me encuentro en medio de la más absoluta anarquía mental. Todo es un caos en el que nada tiene sentido, en el que arriba es abajo y viceversa, donde los pensamientos irracionales vagan a sus anchas y el miedo es el amo poderoso de cada rincón.
Me dí cuenta de que han huido los aliados. No aparecen los apoyos. Han volado.
Cada palabra me parece una mentira más grande que la anterior, y aún observo incrédula de boca de quien salen tales comentarios. Las miradas son odio de fuego líquido. Los susurros suenan tan alto como cañones disparados en mi oido. Las burlas son tan verdaderas como hirientes. Cierro los ojos para no ver, me tapo las orejas para no oir, y aunque sé todo lo que está pasando, decido hacer como que no me importa lo que ocurra, como si supiera lo que me deparará el mañana.
El respirar se me hace prácticamente insoportable, los chillidos de dolor con los que repentinamente decide acosarme mi imaginación me atormentan hasta el borde de las lágrimas y espero cada noche despertar de esta pesadilla a la que no sé como calificar. Quiero chillar como si mi vida dependiera de ello. Quiero huir a cualquier lugar y ver que todo ello ha sido producto de un bizarro sueño. Y despues ... no sé lo que quiero.
He llegado a un punto en que dudo entre si es mejor la vida o la muerte...
Puedo decirlo con total seguridad. Estoy perdida. Estoy aterrorizada. Todo me asusta. Ya sé lo que es el miedo. No sé como salir de aquí. Estoy en un bucle infestado de pánico. No encuentro nada inofensivo. Todo tiene un factor de peligro elevado. No confio en nadie ni comprendo el porqué de tener que hacerlo... Ni siquiera si tengo ganas de intentarlo.
Me encierro con esperanzas de paliar el descontrol sola, pero lo que consigo es tener arcadas en esta situación de extrema claustrofobia. Desespero y salgo, por cambiar de sintonía, para ver si me despejo y se aleja de mí la maldición. Por horas consigo mantener alejado el dolor. Determinadas personas, determinados lugares, determinados momentos hacen que esto llamado vida sea soportable; aunque en algunas situaciones en que la cabeza deja de darme guerra y me deja unas horas de descanso percibo esos sentimientos. Esos que me dicen que nada será igual. Provienen de esas personas vitales en tu vida que ahora evitan mi mirada y se callan cosas. Que con un silencio hacen elocuentes nuestras conversaciones. Esos silencios que dicen " Ya no te queremos aquí ". Luego se guardan sus pensamientos y lo hacen. Lanzan esa sonrisa de circunstancias, la que no suele doler, pero dependiendo de quien la lance te planteas seriamente si una tortura no sería más placentera. Así vuelvo a casa, con la sensación de derrota y con mis esperanzas raídas de tantos esfuerzos; la capa caida y la felicidad carcomida.
A duras penas recuerdo lo que era que no me engañaran esos ojos en los que creía ciegamente y posaba mi más debota fé en ellos. Si dijera que no entiendo el porqué de todo esto sería hipócrita. Claro que lo sé. Yo he sido el primero en abandonarlo todo, en desechar cada cosa que me ofrecían, en olvidar el brillo en mi mirada, en dejar de creer en mí mismo...
Fuí el primero en cambiar. Arrasé a mi paso cada brizna de cordura que crecía y me dediqué a sumergirme en la decadencia, pensando que así realmente perseguía la forma de disfrutar de la vida. A lo mejor sí lo era. Sí es así, no me ha convencido.
¿Volverá mi anterior yo? Porque se me ha olvidado como era. Dicen que era tímido, dulce y luego un torbellino. Que siempre estaba ahí para todos. Que era una persona valiente. Que era un romántico empedernido. Que regalaba una sonrisa a cada persona que me mirase. Que creía en el amor por encima de todas las cosas. Me río cuando lo pienso en ello. ¿De verdad he sido así? Porque parece que hablen de otra persona, otro chico con la inocencia y la felicidad pintadas en el rostro. Me fascina cuanto se puede llegar a corromper una persona. Lo que hace el egocentrismo y el egoísmo. Lo que he hecho a mi propio yo.
¿Esto es un adios para siempre al niño que fui? ¿Es esto lo que llaman "madurar"? ¿Quién fué el hijo de puta que lo inventó? ¿Es a lo que estamos destinados? No sé. Ya no sé ni lo que quiero.
No recuerdo mi pasado. Mi presente solo es caos. No tengo futuro. ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Todo es demasiado confuso. Puede que haya muerto y que esto sea el Limbo. Puede que este estado sea mi condena eterna. O simplemente esté en coma. O que todo esto sea producto de mi locura y esté en un hospital psiquiátrico teniendo uno de mis innumerables delirios.
No sé nada.Solo creo que no me importaría despertarme.
Me dí cuenta de que han huido los aliados. No aparecen los apoyos. Han volado.
Cada palabra me parece una mentira más grande que la anterior, y aún observo incrédula de boca de quien salen tales comentarios. Las miradas son odio de fuego líquido. Los susurros suenan tan alto como cañones disparados en mi oido. Las burlas son tan verdaderas como hirientes. Cierro los ojos para no ver, me tapo las orejas para no oir, y aunque sé todo lo que está pasando, decido hacer como que no me importa lo que ocurra, como si supiera lo que me deparará el mañana.
El respirar se me hace prácticamente insoportable, los chillidos de dolor con los que repentinamente decide acosarme mi imaginación me atormentan hasta el borde de las lágrimas y espero cada noche despertar de esta pesadilla a la que no sé como calificar. Quiero chillar como si mi vida dependiera de ello. Quiero huir a cualquier lugar y ver que todo ello ha sido producto de un bizarro sueño. Y despues ... no sé lo que quiero.
He llegado a un punto en que dudo entre si es mejor la vida o la muerte...
Puedo decirlo con total seguridad. Estoy perdida. Estoy aterrorizada. Todo me asusta. Ya sé lo que es el miedo. No sé como salir de aquí. Estoy en un bucle infestado de pánico. No encuentro nada inofensivo. Todo tiene un factor de peligro elevado. No confio en nadie ni comprendo el porqué de tener que hacerlo... Ni siquiera si tengo ganas de intentarlo.
Me encierro con esperanzas de paliar el descontrol sola, pero lo que consigo es tener arcadas en esta situación de extrema claustrofobia. Desespero y salgo, por cambiar de sintonía, para ver si me despejo y se aleja de mí la maldición. Por horas consigo mantener alejado el dolor. Determinadas personas, determinados lugares, determinados momentos hacen que esto llamado vida sea soportable; aunque en algunas situaciones en que la cabeza deja de darme guerra y me deja unas horas de descanso percibo esos sentimientos. Esos que me dicen que nada será igual. Provienen de esas personas vitales en tu vida que ahora evitan mi mirada y se callan cosas. Que con un silencio hacen elocuentes nuestras conversaciones. Esos silencios que dicen " Ya no te queremos aquí ". Luego se guardan sus pensamientos y lo hacen. Lanzan esa sonrisa de circunstancias, la que no suele doler, pero dependiendo de quien la lance te planteas seriamente si una tortura no sería más placentera. Así vuelvo a casa, con la sensación de derrota y con mis esperanzas raídas de tantos esfuerzos; la capa caida y la felicidad carcomida.
A duras penas recuerdo lo que era que no me engañaran esos ojos en los que creía ciegamente y posaba mi más debota fé en ellos. Si dijera que no entiendo el porqué de todo esto sería hipócrita. Claro que lo sé. Yo he sido el primero en abandonarlo todo, en desechar cada cosa que me ofrecían, en olvidar el brillo en mi mirada, en dejar de creer en mí mismo...
Fuí el primero en cambiar. Arrasé a mi paso cada brizna de cordura que crecía y me dediqué a sumergirme en la decadencia, pensando que así realmente perseguía la forma de disfrutar de la vida. A lo mejor sí lo era. Sí es así, no me ha convencido.
¿Volverá mi anterior yo? Porque se me ha olvidado como era. Dicen que era tímido, dulce y luego un torbellino. Que siempre estaba ahí para todos. Que era una persona valiente. Que era un romántico empedernido. Que regalaba una sonrisa a cada persona que me mirase. Que creía en el amor por encima de todas las cosas. Me río cuando lo pienso en ello. ¿De verdad he sido así? Porque parece que hablen de otra persona, otro chico con la inocencia y la felicidad pintadas en el rostro. Me fascina cuanto se puede llegar a corromper una persona. Lo que hace el egocentrismo y el egoísmo. Lo que he hecho a mi propio yo.
¿Esto es un adios para siempre al niño que fui? ¿Es esto lo que llaman "madurar"? ¿Quién fué el hijo de puta que lo inventó? ¿Es a lo que estamos destinados? No sé. Ya no sé ni lo que quiero.
No recuerdo mi pasado. Mi presente solo es caos. No tengo futuro. ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Todo es demasiado confuso. Puede que haya muerto y que esto sea el Limbo. Puede que este estado sea mi condena eterna. O simplemente esté en coma. O que todo esto sea producto de mi locura y esté en un hospital psiquiátrico teniendo uno de mis innumerables delirios.
No sé nada.Solo creo que no me importaría despertarme.
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